Calviño esgrime que sólo "una apuesta fuerte" como elegirla a ella puede propiciar que España opte a presidir el BEI


CÁDIZ, 12 Ago. (EUROPA PRESS) –

La vicepresidenta primera y ministra de Asuntos Económicos y Transformación Digital en funciones, Nadia Calviño, ha sostenido este sábado, una vez que este viernes se hizo pública la presentación de su candidatura a presidir el Banco Europeo de Inversiones (BEI), que esta decisión revela que España «hace una apuesta fuerte».

Ha argumentado que ante «el calibre del resto de los competidores, el presidente Sánchez y yo vimos claramente que solamente una candidatura con mi nombre tenía las máximas opciones para prosperar, que cualquier otro candidato, cualquier otro perfil sería dar la batalla por pérdida».

Calviño, en declaraciones a los medios de comunicación en Cádiz, se ha reafirmado convencida en que poner su nombre sobre la mesa se traduce en «una candidatura fuerte que da a nuestro país las máximas opciones para tener éxito y conseguir por primera vez en nuestra historia la presidencia del Banco Europeo de Inversiones».

Ha calificado como un «honor» que España «haya presentado mi nombre» para ese cometido, mientras que ha descrito al Banco Europeo de Inversiones» como «una institución estratégica» para España y Europa por su relevancia en la financiación de inversiones públicas y privadas y de grandes proyectos.

Calviño ha explicado la hoja de ruta del proceso, cuyo próximo hito tras la presentación de su candidatura este viernes serán las votaciones en otoño, de manera que «en caso de tener éxito el nuevo puesto sería asumido en enero de 2024».

La vicepresidenta y ministra de Economía en funciones se ha afanado en remarcar que «esta candidatura no interfiere en absoluto con mis funciones como vicepresidenta primera», para lo que ha apuntado que «el presidente Sánchez ha expresado claramente su confianza, y yo mi compromiso con él, para seguir liderando, dirigiendo y coordinando la política económica del gobierno en los próximos meses y en la siguiente legislatura».

Ha remachado que sus funciones en el Gobierno «se desarrollarían hasta final de año, no sólo en las próximas semanas en un gobierno en funciones, sino en el nuevo gobierno de Pedro Sánchez en esa nueva legislatura».


A juicio de Calviño optar a presidir el Banco Europeo de Inversiones, «por primera vez en nuestra historia», supone la guinda al «esfuerzo que durante cinco años ha llevado a que España tenga una voz fuerte, una gran influencia, el respeto y el cariño de la comunidad internacional».

«Estamos poniendo a nuestro país en el papel que le corresponde como cuarta economía de la Unión Europea», ha proclamado la vicepresidenta y ministra de Economía, quien ha subrayado igualmente que de ser ella la elegida «sería la primera vez que una mujer presidiera el Banco Europeo de Inversiones» por cuanto esta institución comunitaria ha tenido siete presidentes y todos han sido hombres.

La vicepresidenta y ministra ha situado la fortaleza de su candidatura como reflejo «del resultado de la política económica que hemos llevado durante estos cinco años», que ha descrito como «un resultado positivo, reconocido por todos los organismos internacionales, públicos y privados», de manera que «todos los datos económicos avalan la gestión que hemos desarrollado».

Además ha remarcado su «perfil internacional» para poder a regir los destinos del BEI y «mi experiencia previa en otros organismos internacionales», para lo que ha blandido en ese sentido «la presidencia del principal órgano asesor del Fondo Monetario Internacional».

«Por eso, digamos que sólo una candidatura con mi nombre podía dar a España las máximas opciones para este puesto de primer nivel en el ámbito europeo», ha planteado Calviño, quien ha instado a que «la lectura que hay que hacer es una lectura positiva» de esta iniciativa política, antes de recordar que «por primera vez en nuestra historia España puede optar a un puesto de primer nivel como es la presidencia del Banco Europeo de Inversiones» y que «esto lo que refleja es el respeto, el cariño, el papel, el prestigio que hemos tenido».



Fuente